martes, 20 de mayo de 2014

No cambio

Cuando me levanto por la mañana, me doy cuenta, que soy el mismo de ayer. No he cambiado desde anoche. Los sueños te transportan a mundos lejanos irreales, que te hacen sentir y ver cosas, pero sólo son eso, sueños (o pesadillas, según se mire). Por la mañana sigues siendo tú. Si me atreviera a vivir la vida sin pensar en mí, probablemente no sería mi vida. Sería la vida de otro. Para bien o para mal, soy así. No me atrevo a decir las cosas cuando se tienen que decir.Y para cuando las digo ya es tarde. Me ha pasado siempre y siempre me pasará. Soy bueno, o demasiado bueno. O malo, o demasiado malo. Quiero cambiar, o por lo menos creer que he cambiado algo. Me maldigo una y mil veces por no hacer nada. Y me enfado. Me enfado porque no me puedo enfadar. Porque no puedo estar enfadado, no es mi estado natural, o no lo era hasta hace un tiempo. Y me enfado. Aparto a los que me rodean con mi indiferencia y mi poca sangre.
Siempre he querido ser como los demás. Y cuánto más lo intento, más me distancio de los "normales". Porque yo no seré normal, pero no soy diferente. O, tal vez sí. Debo ser diferente al resto, por querer ser normal.

1 comentario: