miércoles, 21 de mayo de 2014

El trapecio

Hoy he soñado que había un señor colgado desde una especie de trapecio debajo de un avión. Iba sin arnés, ni nada que lo sujetara, solamente sus manos y de vez en cuando, cambiaba la postura y se ponía boca abajo sujetado por la propia flexión de sus piernas. Sobrevolaba la ciudad, por encima de los edificios y las calles sin que nadie se percatara de su presencia. 
Lo mejor de todo es que ese señor, al cual yo parecía conocer de toda la vida, era Dustin Hoffman. Nunca me ha parecido un actor que me gustara especialmente. Quizás la película que más me ha gustado de él, por el personaje, sea Rainman (la típica película por la que le recordarán siempre, aunque tenga otras mejores). Sea como fuera, ahora empiezo a pensar, que quizás el personaje de Rainman, debe tener algo asociado conmigo. No, no soy autista ni tengo una capacidad asombrosa para recordar números del listín de teléfonos, ni contar palillos en el suelo. Simplemente, que el hombre tiene una discapacidad con la que le ha tocado vivir. A lo mejor él no es consciente de que sea una discapacidad. No, hasta que se lo recuerdan. Y a mí, la vida, me lo recuerda a diario. Aunque me olvide todos los días.

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